La Chica de los lentes

A lo lejos ve a una chica caminar, por el brillo en sus ojos se da cuenta que lleva anteojos. Por que fijarme en ella, que es lo que hace la diferencia, ojalá pueda verla cuando al día siguiente vuelva pasando por su costado pues tratara de verla desde un lugar más cercano. Se había fijado en como se viste, de colores serios, algunos oscuros, también de blanco.
Al día siguiente la ve venir y el que hace allí, no es lógico, pero el motivo es conocer o descubrir lo que hace diferente a la chica de los lentes.
La ve seria, lo cual me hace dudar, pues, podría tratar de conversar con ella o solo dejar que el tiempo sea el que eligiera si es que debía conocerla. Como niño que se pone nervioso al verla pasar pues le hace recordar su cobardía por no poderle hablar, solo le queda dejar pasar un día mas sin poder saber lo que pasa por la mente de la chica de los lentes.
La ve entrar, él sigue pensando en lo que tiene que hacer, pero sabe que ella en cualquier momento va a desaparecer, una oportunidad más que es perdida por culpa de su cobardía.
Un día, que podría pasar como cualquier otro de los tantos que hay en nuestra vida, se encuentra una coincidencia. Es un comienzo, se espera que sean mas, como aprovechar esa oportunidad de poder conocerla, saber, aprender de ella.
Ocurrió una noche, el no se lo hubiera imaginado, apareció sonriente en la puerta, el sorprendido y como siempre nervioso contesto el saludo. Estuvieron conversando sentados uno frente al otro hasta que decidieron que la noche seria un mejor fondo para seguir compartiendo ideas. Ahora que lo piensa, fue algo diferente, apenas se conocían, nunca le había pasado algo así, por que?, pero en ese momento no había lugar para esas consideraciones. Caminaron por largo tiempo que él hubiera querido extender, es verdad que ahora no es posible recordar cada palabra, pero fue una noche en que para las algunas penas se juntaron tratando de obligarlo a hacer algo que mas le molestaba, el mostrar sentimientos. Pero estaba con la chica de los lentes, en ese momento no pensaba concientemente si es que ella podría dañarlo, todos sus escudos eran automáticos.
La noche era especial estando a su lado, caminar con alguien que apenas conocía pero que sin tener algún compromiso, te escuchaba, aunque había preguntas que el no quería contestar.
Ella también había sufrido, cuando la veía en ese momento pensaba en lo frágil que se veía, y cuando le contó algo al día siguiente, el se molesto, como era posible que alguien siquiera pensara en hacerle daño. Nadie tiene derecho a siquiera tocar uno solo de sus cabellos pues hasta el viento la respeta.
El no sabia hasta donde llegaría esto, solo pensaba que al día siguiente podría verla, aunque fuera el último pues los caminos se dividían. Poder escucharla cantar, ver su sonrisa, sentir tranquilidad con su mirada, comprender cosas con sus palabras, reaprender cosas ya olvidadas. Tal vez no las aprenda todas a tiempo. Pero sabe que encontró un ser maravilloso, una estrella, un ángel.
En medio de sus penas, sufrimientos, rencores todavía quedaba un lugar que ahora se abre mas, un lugar que ahora ocupa ese ser maravilloso que conoció hace poco, encontró a una amiga.
Él tiene un montón de defectos, demasiados tal vez, pero no quiere que nada afecte a su amiga, cometerá errores que la harán disgustar, él las recordara pues no querrá volver a repetirlas y su conciencia será su agenda.
Él desea lo mejor a su amiga y quisiera poder saber lo necesario para quitarle alguna pena que tuviera, quiere a su amiga, la extraña cuando no la ve por algún tiempo y quisiera hacerla aparecer aunque sea un momento. Siempre tiene presente a su amiga, la chica de los lentes.